martes, 7 de septiembre de 2021

Itinerario de La Extemporánea


 Itinerario de La Extemporánea:

10 de septiembre del 2021.  Salida de la delegación aerotransportada del caracol de Jacinto Canek, temprano en la mañana.

10 de septiembre del 2021.  Hora indefinida, a partir de las 1800.  Llegada de la Extemporánea al local de Carmona y Valle, en la Ciudad de México.

11 de septiembre del 2021.  Pruebas de PCR a la Extemporánea.

Llegada del Escuadrón 421 procedente de Europa.  Por Lufthansa, vuelo LH498.  Llegada 18:30  Ciudad de México, Terminal 1.

  Invitamos a recibir al Escuadrón 421.

12 de septiembre del 2021.  Preparativos.

13 de septiembre del 2021.  08:00 salida del local de Carmona y Valle rumbo al aeropuerto de la Ciudad de México, del primer grupo aerotransportado, con destino a la ciudad de Viena, Austria.  Escala en Madrid, España. Iberia vuelo IB6400.  Despega a las 12:10 México.

Segundo grupo sale del local Carmona y Valle rumbo al aeropuerto a las 16:00.  Destino a la ciudad de Viena, Austria.  Escala en Madrid, España.  Iberia vuelo IB6402. Salida 20:45 México.

14 de septiembre del 2021.  Llegada de la Extemporánea a Viena, Austria, en la geografía que llaman Europa.

Sólo.

 

Después de los 17. (La Sección Miliciana Ixchel-Ramona).

Después de los 17.
(La Sección Miliciana Ixchel-Ramona).

Septiembre del 2021.

  Como parte de La Extemporánea va una sección de milicianas.  Además de formar parte de los grupos de “Escucha y Palabra”, se encargarán de la seguridad de la aerotransportada y de sostener uno o varios encuentros de fútbol con equipos femeniles de la geografía europea.

  Había 196 milicianas apuntadas para viajar.  Unas 20 tenían menos de 18 años, pero se prepararon para viajes posteriores y para los continentes de Asia, Oceanía, África y América, previendo que para entonces ya tendrían la mayoría de edad para conseguir el pasaporte.

  Las dificultades para obtener sus papeles (todas son extemporáneas) y el constante ir y venir por las ocurrencias de los “funcionarios”, las obligaron a abandonar el intento.  Algunas son madres solteras y deben trabajar para mantener a sus crías.  La mayoría trabaja en apoyo a sus madres y hermanos menores.  La preparación también fue un problema, porque resulta que no era paseo, sino que había que prepararse para hacer trabajo de Escucha y Palabra.  Lo que les costó más trabajo es aprender a escuchar.

  Quedaron 37.  Se sumaron dos menores: Defensa (15 años) y Esperanza (12 años).  Así que, en total, son 39 milicianas.  Llevan 3 meses acuarteladas en el Semillero, practicando, aprendiendo, ensayando, y esperando que se abriera la posibilidad del viaje: un lugar donde llegar en Europa.  Todas son de raíz maya y hablan tzeltal, tzotzil, cho´ol, tojolabal y castilla.  Unas pocas tienen arriba de 25 años, la mayoría son de entre 18 y 21 años.  Sus habilidades futbolísticas son un secreto de Estado, pero su disposición a luchar es visible.

  Al lugar donde estuvieron acuarteladas no podía ingresar ningún varón adulto sin permiso.  En caso de que algún hombre, desubicado, ingresara, inmediatamente era rodeado por un grupo de milicianas y era “exhortado”, con el sólido argumento de los bastones y las tiradoras, a salir inmediatamente.

  En su preparación y adaptación, los primeros días fueron difíciles.  Los siguientes lo fueron más aún.  Lejos de sus familias, amores y comidas de sus pueblos, aguantaron la incertidumbre, el hambre, las enfermedades, los cambios de clima, el desconcierto de convivir con otras diferentes, la sorpresa de aprender cosas nuevas y la maravilla de darse cuenta de que podían hacer lo que no sabían que podían hacer.  Por ejemplo: escuchar.  Y disculpen si una y otra vez insisto en lo de escuchar, pero es que miro hacía allá afuera y oigo a todo el mundo queriendo hablar –más bien, gritar–, y a nadie, o a casi nadie, con la disposición a escuchar.

  Estas mis compañeras combatientes, dejaron atrás, cerca o lejos en el calendario, los 17 años.  Su identidad no está en duda: son ZAPATISTAS.

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Tras que no.

  Una miliciana toma la palabra en la Asamblea General de La Extemporánea, cuando se valora lo logrado o no en el curso de “Escucha y Palabra”:

  “Yo no sabía todo eso que cuentan.  Yo pensé que así había sido siempre, que podía ir a la escuela, que podía tener novio sin que eso me obligara a casarme, que podía casarme si quería, o no casarme, que podía vestirme a mi gusto, que podía participar, que podía aprender, que podía enseñar.  Yo pensaba que siempre había sido así como ahora, que tenemos derechos y no sólo obligaciones.  Pero ya escuché como platicó la compañera de cómo se vivía en la época de los finqueros.  Ya escuché lo que costó prepararse para luchar.  Ya escuché lo que costó la guerra.  Ya escuché cómo es que se hizo la autonomía.  Entonces yo lo que pienso es que me toca prepararme para defender.  Que sea, que nunca más regrese ese tiempo que ya pasó.  Yo pensé que así nacía una, con libertad.  Y tras que no, tras que hubo que luchar, tras que hay que seguir luchando.  O sea que no hay descanso”.

-*-

En defensa de 17 años.

  No estoy muy seguro, pero creo que fue en el año del 2018.

  Con motivo del Primer Encuentro de Mujeres que Luchan, se decidió que las milicianas se encargaran de la seguridad.  Se les convocó para practicar.  En las marchas no daban una.  Tan variados como los idiomas que les dan origen y destino, sus pasos eran desordenados, desacompasados.  Por más que se practicaba, no había mejoría alguna.  Desesperado, decidí que tal vez con algún ritmo musical podrían uniformar el paso.  Las tercias estaban probando los equipos de sonido.  Les pregunté si traían algo de música.  “Sólo cumbias y reguetón”, me respondieron.  “Algo que no sea eso, otra cosa”, insistí.  “No hay” contestaron riendo.  Pregunté con las milicianas, por saber si alguna de ellas traía, en sus celulares, alguna canción que pudiera yo usar.  Cuchicheos y risas cómplices entre ellas. Tardaron.  Al final una dijo “sólo cumbias”.  “Bueno”, me dije resignado, “¿cuáles cumbias traen, pues?  Y no me digan que La del Moño Colorado porque todas van a morir miserablemente”.  Nuevas risitas y cuchicheos en 4 lenguas mayas diferentes.  Después de un rato: “sólo una, la de 17 años”.   “¿Todas traen una sola cumbia y es la misma?”  “Sí, la de 17 años”.  “Bueno, pues, ésa entonces, pásenle a las tercias que la pongan en la bocina grande.  Y fórmense para volver a practicar”.

  Empiezan los primeros acordes, levantan y cruzan sus bastones y, alakazam, empiezan a marchar parejito, sin perder el paso.  Ya luego les pregunté si era cierto que sólo traían esa cumbia.  “”, dijeron, “cuando tengamos señal o vengan las otras compañeras vamos a tener más, como la de Cómo te voy a olvidar”.

  Pedí luego la lista de las milicianas por caracol, con la edad, para agruparlas por lenguas y edades.  La inmensa mayoría tenía entre los 15 y los 17 años.

  Ahora tienen entre 18 y 21 años, nadie las ha obligado a casarse, tienen novio o no –no les preocupa–, se enamoran y se desenamoran, rompen corazones y se los rompen.  Saben que nadie las puede obligar a hacer algo que no quieren, y saben defenderse.  Se les ha enseñado algo de los puntos vulnerables de los varones, en caso de que deban usar la defensa física.  También lo que les duele a los machos que les digan, en caso de que deban usar la defensa sicológica.  No me pregunten quién les enseñó esos “secretos” masculinos.

  Interrogadas sobre si tienen novio, la mayoría respondió que sí.  Una dijo: “cheb” (“dos” en lengua).  La que estaba a su lado le empezó a decir algo en voz baja, entonces la compañera corrigió: “No, ocheb” (“tres”, en lengua).  Otra más: “bayal” (“muchos”).  Otra una tardó en responder porque, dijo, había perdido la cuenta.  Las tres rieron de buena gana.

  En resumen: tuvieron 17 años y en esa edad, esa cumbia –creo de “Los Ángeles Azules” –las acompañó en el amor y en el desamor.  Quienes critican esa cumbia o piden su censura, tal vez olvidaron lo que es tener 17 años.  Tal vez olvidaron que sí, las relaciones pueden ser las de un depredador desangrando a su presa –y a cualquier edad–.  Pero también pueden ser la inquietud y la libertad para amar y desamar.  Descubrir así que se puede tener, como corazón, una flor agridulce y, al mismo tiempo, una herida que no cierra.  Además, claro, que entonces deberían pedir también que censuren a Violeta Parra y su “Volver a los 17”.

  Ahora, después de los 17, puede ser que las milicianas dediquen la de “Cómo te voy a olvidar” a ese amor pasado o presente.

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Penélope Subvertida.

  Les pregunté qué les habían dicho a sus novios.  Así respondieron: “que si es que me quiere de veras y no es mentira, que me espere, y si no, pues ni modos, me busco otro”.  O sea que nada de tejer y destejer la eterna tela de la espera vana.  Una muestra más de “los patos le tiran a las escopetas”.

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El Consentimiento.

  A las compañeras se les dice que nadie las puede tocar sin su consentimiento explícito.  Ni tomarlas de la mano, ni ponerles la mano en los hombros, ni nada.  Se les instruyó en cómo quitarse, por ejemplo, una mano varonil en el hombro, no importa si es mando o no.  Lo mismo de su imagen: nadie les puede tomar fotos o videos sin su consentimiento. Mucho menos publicar.  Se les mostró el video que aparece al final de este texto y se les preguntó si se publicaba o no.  Se reunieron por caracol y lengua.  Discutieron y acordaron por unanimidad que se publique.  Avisad@s están.

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Cada quien su modo.

  Por mi parte, desde ese 2018 viví en el engaño.  Había creído que, el coro de la cumbia “17 años”, decía “que triste es el amor, que triste es el amor”.  Las sargentas me sacaron del error: “Acaso es así Sup, dice que “que si eso es el amor”, que sea que la muchacha no sabe, apenas está aprendiendo”, y ríen.

  Ya en las prácticas de la marcha, con La Carencia de los Panteones, el Lago de los Cisnes y la Cumbia del Sapito, se demostró que el baile, como la vida, puede atravesar los muros más infranqueables.

  No sé, yo digo que las cumbias son como las playeras de los uniformes de fútbol.  Con tijeras, hilo y aguja, se arreglan para que te queden según tu gusto: sea bien justa o bien holgada.

Conclusión: Cada quien su modo, cada quien su cumbia, cada quien su pas de chat (o de Chat-Chien)… y cada cual su ska.  ¡Al brincolín, raza!

Doy fe.

El SupGaleano practicando el “Chúntaro Style”.
(Oh, pues, cada quien talla el piso como puede).
México, Septiembre del año 501.
 

Música: ALADEMOSKA – «Sembraremos Rebeldía» / Bersuit Vergarabat – «El Baile de la Gambeta»  

sábado, 4 de septiembre de 2021

Contra la xenofobia y el racismo, la lucha por la vida

 COMISIÓN SEXTA ZAPATISTA.

México.

4 de septiembre del 2021.

A quien corresponda:

  En acuerdo con las Juntas de Buen Gobierno zapatistas, el CCRI-CG del EZLN y las comunidades indígenas zapatistas, declaramos lo siguiente:

Primero.- En días recientes hemos sido testigos del trato inhumano que el Estado mexicano da a los migrantes que tratan de salir de la trampa, muda e invisible, en la que se encuentran en la ciudad de Tapachula, Chiapas, México.

Segundo.- Como en los gobiernos anteriores al actual, a las denuncias y reclamos ciudadanos por esas crueldades, el gobierno mexicano promete sanciones a los “excesos” cometidos por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM).  Esa promesa no es sino una mentira más.  A los agentes se les dice que eso se dirá públicamente, para evitar la presión de la llamada opinión pública, pero que deben seguir con sus métodos de cacería humana sin temer las consecuencias.  Ningún migrante debe ir más allá de Chiapas.

Tercero.- Hasta entre los elementos de la llamada Guardia Nacional hay descontento.  Porque les dijeron que su misión iba a ser combatir al crimen organizado, y ahora los tienen como perros de presa persiguiendo a personas de piel oscura.  Porque ésa es la instrucción: cazar a toda persona con piel de color oscuro: “Detengan a cualquier pinche negro que topen”, es la orden.  Es toda una declaración de política exterior.

Cuarto.- El adoctrinamiento de los agentes del Instituto Nacional de Migración raya en lo ridículo.  Les dicen que están defendiendo a México de una invasión –como declaró con desparpajo una funcionaria del INM-.  No le haría mal al Instituto Nacional de Migración tomar unas clases básicas de historia –ahora que hay vuelta a clases- para entender que, quienes invaden, son del gobierno de Estados Unidos que impone esa política migratoria que contradice toda la historia de política exterior del Estado Mexicano.

Quinto.- Las maniobras que realiza el INM para encapsular a las organizaciones de derechos humanos y a la prensa, para que no documenten sus acciones, nos recuerdan lo hecho por el gobierno de Salinas de Gortari en los primeros días de 1994, cuando cerró los accesos a la selva Lacandona para impedir que se conociera lo que hacía.  Y la cacería humana de migrantes, nos recuerda lo del gobierno de Zedillo que, en 1995, mandó a perseguirnos con perros.

Sexto.- Bastante vergüenza da que un gobierno, que se dice progresista, se pliegue a la política exterior del gobierno norteamericano, como para agregar el remedo que hace de lo que los finqueros chiapanecos, todavía hace apenas unos años, hacían para someter a sus peones.  Acorde con las referencias religiosas, tan caras allá arriba, se predica: “que tu pie izquierdo no sepa a quién pateas con el pie derecho”.

Séptimo.- Llamamos a toda persona honesta y sensible para que exija que esa situación se detenga ya.  Y a que, en la medida de las posibilidades de cada quien, se brinde ayuda humanitaria a los migrantes.

  Por nuestra parte, las comunidades indígenas zapatistas, a través de sus 12 Juntas de Buen Gobierno y la Comisión Sexta Zapatista, han recopilado una modesta cantidad de paga, misma que se hará llegar a alguno de los albergues u organizaciones que hacen trabajo humanitario con migrantes en Chiapas.

  Llamamos a la Sexta Nacional, a las Redes en Resistencia y Rebeldía, al colectivo “Llegó la Hora de los Pueblos”, a las Organizaciones No Gubernamentales y a las personas de buena voluntad en todo el mundo a que hagan lo que esté a su alcance para, primero, detener la cacería que perpetra el INM con el apoyo de la Guardia Nacional, y, segundo, para mejorar las condiciones de vida en que se encuentra la población migrante presente en esta geografía que se llama México.

-*-

  Así como estos hermanos migrantes y nosotros extemporáneos, un día llegará que tod@s seamos migrantes y extemporáneos en este planeta.  Y todo quien no tenga el color del dinero, será perseguido, cazado, confinado, desaparecido, eliminado.

  Por eso, contra la xenofobia y el racismo, la lucha por la vida.

 

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

 

Subcomandante Insurgente Moisés                    Subcomandante Insurgente Galeano.
México, 4 de septiembre del 2021.

COMISIÓN SEXTA ZAPATISTA.
México.

Collage con base a una imagen de una caravana de migrantes, en su mayoría conformada por haitianos, que recorre una carretera en el municipio de Tapachula, estado de Chiapas, México, el 1 de septiembre de 2021. © EFE/Juan Manuel Blanco


lunes, 30 de agosto de 2021

Por la vida: Salida de La Extemporánea a Europa

Comisión Sexta Zapatista
México.

30 de agosto del 2021.

A la Europa de abajo y a la izquierda:

A la Sexta Nacional e Internacional:

A las organizaciones, grupos y colectivos que buscan verdad y justicia para sus ausentes:

Hermanas, hermanos, hermanoas:

Compañeroas, compañeras, compañeros:

Queremos empezar estas palabras saludando la lucha y el empeño de todas esas personas que buscan a sus ausentes, a l@s desaparecid@s. Su lucha es también, y sobre todo, una lucha por la vida. No es casualidad que en este día, anunciemos lo que a continuación les comunicamos:

Primero.- Después de infinidad de trámites, obstáculos y problemas, anunciamos que la compañía zapatista aerotransportada, a la que hemos llamado “La Extemporánea”, saldrá de la Ciudad de México con rumbo a Europa el próximo día 13 de septiembre del 2021.

Segundo.- El destino es la ciudad de Viena, en la geografía que llaman Austria, y viajaremos en dos grupos.

Tercero.- Un primer grupo saldrá del aeropuerto de la Ciudad de México el día 13 de septiembre del 2021, aproximadamente a las 12:10. Llegará a la ciudad de Madrid, en la geografía llamada España, a las 06:00 del día 14 de septiembre. Después de una escala y transbordo de 2 horas, retomará el vuelo a las 08:20, para aterrizar en la ciudad de Viena, Austria a las 11:05 del 14 de septiembre. Un segundo grupo saldrá el mismo día 13 de septiembre a las 20:45 con escala, también en Madrid, a las 14:35 del día 14, reanudando el vuelo a las 16:00 y aterrizando en Viena a las 1900 horas de ese día 14 de septiembre.

Cuarto.- La Extemporánea está organizada en 28 equipos de Escucha y Palabra (formados por 4-5 compas cada uno), 1 de Juego y Travesura, y uno Coordinador. La “Extemporánea” puede, así, cubrir 28 rincones de la geografía europea en forma simultánea.

Unos días después, se incorporará la delegación del Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno y el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua.

Junto a esa delegación de esas organizaciones hermanas, continuaremos el trabajo iniciado por el llamado Escuadrón 421, que en estos momentos se encuentra cubriendo la geografía que llaman Suiza.

Quinto.- En unos días más detallaremos la fecha en que saldremos del Semillero “Comandanta Ramona”, para concentrarnos en el caracol de Jacinto Canek, en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. De ahí nos dirigiremos por tierra, en caravana vehicular, a la Ciudad de México donde nos acuartelaremos en el local de Carmona y Valle hasta el día y hora de la salida. Por si alguien quiere acompañar la salida y viaje de San Cristóbal a la Ciudad de México.

Sexto.- Dedicamos este esfuerzo (que incluyó a muchas personas no zapatistas y algunas hasta antizapatistas), a todas las desaparecidas, a las familias que sufren su ausencia y, sobre todo, a las mujeres y hombres que luchan por encontrarlas y conseguir la verdad y justicia que todas necesitamos y merecemos. Sepan que su ejemplo, su incansable trabajo y su no rendirse, no venderse y no claudicar, son para nosotros, los pueblos zapatistas, una lección de dignidad humana y de compromiso auténtico en la lucha por la vida.

En los días en que estemos en la Ciudad de México, haremos entrega de las actas de las asambleas de las comunidades zapatistas, no zapatistas y antizapatistas, con sus acuerdos sobre el apoyo a la lucha por verdad y justicia para las víctimas de la violencia, según la consulta realizada el pasado día primero de agosto de este año del 2021.

Es todo.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.
Coordinador General de la Travesía por la Vida – capítulo Europa.
Todavía México. Año 501.

 

 


viernes, 13 de agosto de 2021

Apenas 500 años después. El Escuadrón Marítimo Zapatista, llamado “Escuadrón 421”


 Apenas 500 años después

Palabras de los pueblos zapatistas.

13 de agosto del 2021.

Hermanas, hermanos, hermanoas:

Compañeros, compañeras, compañeroas:

  Por nuestras voces hablan las comunidades zapatistas.

  Primero queremos agradecer.

  Agradecer que nos hayan invitado.

  Agradecer que nos hayan recibido.

  Agradecer que nos hayan hospedado.

  Agradecer que nos hayan alimentado.

  Agradecer que nos hayan cuidado.

  Pero sobre todo agradecerles que, a pesar de sus diferencias y contrariedades, se hayan puesto de acuerdo para esto que hoy hacemos.  Que tal vez les parecerá poco a ustedes, pero para nosotros los pueblos zapatistas es muy grande.

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  Somos zapatistas de raíz maya.

  Somos de una geografía llamada México y atravesamos el océano para decirles estas palabras, para estar con ustedes, para escucharles, para aprender de ustedes.

  Somos de México y en ustedes y con ustedes encontramos cariño, cuidado, respeto.

  El Estado Mexicano y sus gobiernos no nos reconocen como nacionales de esa geografía.  Somos extraños, extranjeros, indeseables, inoportunos en los mismos suelos que fueron cultivados por nuestros antecesores.

  Para el Estado Mexicano somos “extemporáneos”.  Eso dice el acta de nacimiento que, después de muchos gastos y viajes de nuestros poblados a las oficinas del mal gobierno, logramos obtener.  Y lo hicimos para poder llegar hasta ustedes.

  Pero no hemos llegado hasta acá para quejarnos.  Ni siquiera para denunciar al mal gobierno que padecemos.

  Sólo les decimos esto, porque es ese mal gobierno el que le ha exigido al Estado Español que pida perdón por lo ocurrido hace 500 años.

  Deben comprender que, además de ser un sinvergüenza, el mal gobierno de México es también ignorante de la historia.  Y la tuerce y acomoda a su conveniencia.

  Así que dejemos de lado a los malos gobiernos que cada quien padecemos en nuestras geografías.

  Ellos son sólo capataces, empleados obedientes de un criminal mayor.

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  Quienes formamos el Escuadrón Marítimo Zapatista, y que nos conocen como el Escuadrón 421, hoy estamos frente a ustedes, pero sólo somos el antecedente de un grupo más grande.  Hasta 501 delegados.  Y somos 501 sólo para demostrarles a los malos gobiernos que vamos delante de ellos.  Mientras ellos simulan un festejo falso de 500 años, nosotros, nosotras, nosotroas, vamos ya en lo que sigue: la vida.

  En el año 501 habremos de recorrer los rincones de esta tierra insumisa.

  Pero no se preocupen.  No vendrán los 501 delegados y delegadas de un jalón.  Sino que por partes irán llegando.

  Ahora mismo, en las montañas del Sureste Mexicano, se está preparando la compañía zapatista aerotransportada a la que llamamos “La Extemporánea” y que está formada por mujeres, hombres, niños y niñas zapatistas.

  Con esta compañía aerotransportada viajará también una delegación del Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno y del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua.

  Todas, todoas, todos han padecido para conseguir papeles y vacunas.  Se han enfermado y se han aliviado.  Han tenido hambre y han estado lejos de sus familias, sus comunidades, su tierra, su lengua, su cultura.

  Pero todos, todas y todoas están animados y entusiasmados por llegar a encontrarles.  Pero no es en actos grandes, sino que en los lugares donde ustedes resisten, se rebelan, luchan.

  Tal vez a alguien le parezca que nos interesan los grandes actos y el impacto mediático, y así valoren los éxitos y fracasos.

  Pero nosotros hemos aprendido que las semillas se intercambian, se siembran y crecen en lo cotidiano, en el suelo propio, con los saberes de cada quien.

  El mañana no se gesta en la luz.  Se cultiva, se cuida y se nace en las sombras inadvertidas de la madrugada, cuando la noche empieza apenas a ceder terreno.

  Los terremotos que sacuden la historia de la humanidad empiezan con un “ya basta” aislado, casi imperceptible.  Una nota discordante a mitad del ruido.  Una grieta en el muro.

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  Por eso es que no venimos a traer recetas, a imponer visiones y estrategias, a prometer futuros luminosos e instantáneos, plazas llenas, soluciones inmediatas.  Ni venimos a convocarles a uniones maravillosas.

  Venimos a escucharles.

  No será fácil, cierto.

  Somos tan diferentes, tan distintos, tan lejanos, tan contrarios y, sobre todo, tan contradictorios.

  Nos separan muchas cosas.

  Tal vez, al hablar, queriéndolo o no, no sólo decimos nuestra historia, también demostramos la convicción de que lo nuestro es lo que vale, es la verdad.

  Cada mirada al pasado nos divide.  Y no es de balde esa diferencia.  En cada mirada hay rabia y dolor que con legitimidad se asoman a lo anterior.

  Es cierto que al mirar la historia pasada buscamos encontrar lo que queremos.  Sea rabias, rencores, condenas o absoluciones.  Aunque hay estudios serios y profundos, podemos buscar el que nos conviene, el que nos da la razón.  El que nos justifica.  Y lo hacemos “verdad”.

  Así podemos juzgar y condenar.  Pero la justicia queda olvidada.

  Y así podemos encontrar muchas cosas que nos dividen y confrontan.

  Tenemos broncas en nuestra familia, en nuestro grupo, colectivo, organización.  En nuestro barrio.  En nuestra comarca.  En nuestra geografía.

  Cada quien tiene un dolor que le marca.  Una rabia que le mueve.

  Y esos dolores y esas rabias, que no son pocas, están ahí.

  Y los pueblos zapatistas decimos que sólo una amenaza más grande, un dolor más terrible, una rabia mayor, es la que puede hacer que nos pongamos de acuerdo en dirigir esa rabia y ese dolor más arriba.

  Pero no es que desaparezcan esas diferencias que tenemos, como en los falsos llamados a la “unidad” que suelen hacer los de arriba cuando los de abajo les piden cuentas.

  No, de lo que hablamos las comunidades zapatistas es de una causa, de un motivo, de una meta: la vida.

  No se trata de abandonar convicciones y luchas.  Al contrario.  Pensamos que las luchas de mujeres, de otroas, de trabajadores, de originarios, no sólo no deben detenerse, sino que debieran ser más profundas y radicales.  Cada quien enfrenta una o varias cabezas de la Hidra.

  Porque todas esas luchas, de ustedes y de nosotros los pueblos zapatistas, son por la vida.

  Pero mientras no destruyamos al monstruo en su corazón, esas cabezas seguirán brotando y cambiando de forma pero con mayor crueldad.

-*-

  Ahora, en estos tiempos, miramos y sufrimos una destrucción gigantesca; la de la naturaleza, con la humanidad incluida.

  Porque bajo los escombros, las cenizas, el lodo, las aguas sucias, las pandemias, la explotación, el desprecio, el despojo, el crimen, el racismo y la intolerancia, hay seres humanos sin vida.  Y cada vida es una historia que se convierte en un número, una estadística, un olvido.

  El futuro, la historia por venir, es, como el presente, una pesadilla real.  Y, cuando pensamos que no puede ser peor, viene la realidad a golpearnos en el rostro.

  Y entonces cada quien ve por sí mismo y, en el mejor de los casos, por sus cercanos: su familia, sus amistades, sus personas conocidas.

  Pero, así como en cada rincón del planeta, en cada corazón que late, hay una desgracia presente y una por llegar, hay también una resistencia, una rebeldía, una lucha por la vida.

  Porque vivir no es sólo no morir, no es sobrevivir.  Vivir como seres humanos es vivir con libertad.  Vivir es arte, es ciencia, es alegría, es baile, es lucha.

  Y claro, vivir también es estar en desacuerdo con una u otra cosa, discutir, debatir, confrontar.

  Entonces hay alguien o algo que nos impide vivir, que nos arrebata la libertad, que nos engaña, que nos estafa, que nos acorrala, que nos va quitando el mundo de cada quien a mordiscos, a tajos, a heridas.

  Ahí podemos elegir al responsable.  Buscar un culpable.  Confrontarlo y hacer justicia.  Alguien o algo que pague, que responda por ese dolor que nos deja solos, solas, soloas.  Que nos arrincona en una isla cada vez más pequeña, tan diminuta que sólo queda el yo de cada quien.

  Y aún ahí, en la pequeña isla, lejana de todo y de todos, nos obligan a ser otra cosa, a no ser lo que somos.  Nuestra historia individual que tiene su parte de historia colectiva: una habitación, una casa, un barrio, una comunidad, una geografía, una causa que debe ser cambiada y traicionada para ser parte de otra cosa.

  Una mujer que sea del agrado del hombre.  Unoa otroa que sea aceptada por lo hetero.  Una juventud a la satisfacción de la madurez.  Una vejez tolerada por la juventud.  Una niñez en disputa por jóvenes, adultos, ancianos.  Una fuerza de trabajo eficiente y dócil para el capataz.  Un capataz al gusto del Mandón.

  Y esa presión para transformarse en lo que no somos tiene el modo de la violencia.

  Y es estructural.  Todo el sistema está construido para imponer el molde de la normalidad.

  Si somos mujeres, debemos serlo según el molde de los varones.

  Si somos otroas, debemos serlo según el molde de lo heterosexual.

  Por ejemplo, ya ven que hasta hay clínicas para “corregir” la diferencia sexual.

  Bueno, pues el sistema es una gigantesca y brutal clínica que “cura” la “anormalidad”.  Una máquina que ataca, aísla y liquida lo otro, lo diferente.

  Entonces pues así nos traen, día y noche, queriéndonos domar, buscando domesticarnos.

  Y nosotros, pues resistiendo.  Toda la vida y generaciones completas resistiendo, rebelándose.  Diciendo “no” a la imposición.  Gritando “sí” a la vida.

  No es nuevo, es cierto. Podríamos remontarnos 5 siglos atrás y la misma historia.

  Y lo ridículo de todo eso es que, quienes nos oprimen ahora, pretenden tomar el papel de nuestros “libertadores”.

-*-

  Sin embargo, algo es diferente.  Y es que el dolor de la tierra, de la naturaleza, también se ha unido al nuestro.

  Y aquí podemos estar o no de acuerdo.  Podemos decir que no es cierto, que las pandemias se terminarán, que las catástrofes cesarán, que el mundo, que nuestra vida en el mundo, volverá a ser como antes.  Aún cuando ese “antes” era y es de dolor, destrucción e injusticia.

  Nosotros, los pueblos zapatistas, pensamos que no.  Que no sólo no volverá a ser como antes.  Que se va a poner peor.

  Nosotras las comunidades zapatistas nombramos al responsable de estos males y le llamamos “capitalismo”.

  Y también decimos que sólo con la destrucción total de ese sistema será posible que cada quien, según su modo, su calendario y su geografía, habrá de levantar otra cosa.

  No perfecta, pero sí mejor.

  Y a eso que se construya, a esas nuevas relaciones entre los seres humanos y entre la humanidad y la naturaleza, se le pondrá el nombre que a cada quien le dé la gana.

  Y sabemos que no será fácil.  Que no lo es ya.

  Y sabemos bien que no podremos solos, cada quien en su parcela combatiendo contra la cabeza de la hidra que le toca padecer, mientras el corazón del monstruo se rehace y crece todavía más.

  Y sobre todo sabemos que no habremos de mirar ese mañana en el que, al fin, la bestia arda y se consuma hasta que de ella sólo quede un mal recuerdo.

  Pero también sabemos que haremos nuestra parte, aunque sea pequeña, aunque la olviden las generaciones venideras.

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  Como comunidades zapatistas que somos, vemos señales.

  Pero tal vez estamos equivocados como pueblos que somos.

  Ya ven que dicen que somos ignorantes, retrasados, conservadores, opositores al progreso, pre-modernos, bárbaros, incivilizados, inoportunos e inconvenientes.

  Tal vez es así.

  Tal vez estamos atrasados porque como mujeres que somos o como otroas, podemos salir a pasear sin temor de que nos ataquen, nos violen, nos descuarticen, nos desaparezcan.

  Tal vez estamos en contra del progreso porque nos oponemos a los megaproyectos que destruyen la naturaleza y nos destruyen como pueblos, y que heredan muerte para las generaciones que siguen.

  Tal vez estamos en contra de la modernidad porque nos oponemos a un tren, una carretera, una presa, una termoeléctrica, un centro comercial, un aeropuerto, una mina, un depósito de material tóxico, la destrucción de un bosque, la contaminación de ríos y lagunas, el culto a los combustibles fósiles.

  Tal vez somos atrasados porque honramos a la tierra en lugar de al dinero.

  Tal vez somos bárbaros porque cultivamos nuestros alimentos.  Porque trabajamos para vivir y no para ganar paga.

  Tal vez somos inoportunos e inconvenientes porque nos gobernamos a nosotros mismos como pueblos que somos.  Porque consideramos el trabajo de gobierno como un trabajo más de los comunitarios que habremos de cumplir.

  Tal vez somos rebeldes porque no nos vendemos, porque no nos rendimos, porque no claudicamos.

  Tal vez somos todo eso que dicen de nosotros.

-*-

  Pero algo miramos, algo escuchamos, algo sabemos que está pasando y que va a pasar.

  Y por eso estamos en este viaje.  Porque pensamos y sabemos que no somos los únicos que luchamos, que no somos los únicos que vemos lo que está pasando y lo que va a pasar.

  Nuestro rincón del mundo es una pequeña geografía de lucha por la vida.

  Estamos buscando otros rincones y queremos aprender de ellos.

  Por eso llegamos hasta acá, no a traerles reproches, injurias, reclamos, cobros por deudas impagadas.

  Aunque eso esté de moda y aunque cualquiera diría que sí, que tenemos razón en esos reclamos o que no sabemos lo que debemos hacer y ellos, los malos gobiernos, lo harán por nosotros.

  Y que esté de moda que esos malos gobiernos se escondan detrás de nacionalismos de cartón.

  Y que, bajo la bandera del nacionalismo, nos cubramos nosotros y se cubra también quien nos oprime, quien nos persigue, quien nos asesina, quien nos divide y nos confronta.

  No. No venimos a eso.

  Detrás de los nacionalismos se esconden no sólo las diferencias, también y sobre todo los crímenes.  Bajo un mismo nacionalismo se cobijan el macho violento y la mujer agredida, la intolerancia heterosexual y la otredad perseguida, la civilización depredadora y el pueblo originario aniquilado, el capital explotador y los trabajadores subyugados, los ricos y los pobres.

  Las banderas nacionales ocultan más de lo que muestran, mucho más.

  Porque pensamos eso, es que nuestro empeño por la vida es mundial.  No reconoce fronteras, lenguas, colores, razas, ideologías, religiones, sexos, edades, tamaños, banderas.

  Por eso la nuestra, es una Travesía por la Vida.

-*-

  Ésta es de las pocas veces que haremos uso de la palabra en un acto donde unos pocos hablan y muchos escuchan.

  Y lo aprovechamos para hacerles una petición respetuosa.

  Cuéntenos su historia.  No importa si es grande o pequeña.

  Cuéntenos su historia de resistencia, de rebeldía.  Sus dolores, sus rabias, sus “no” y sus “sí”.

  Porque nosotras las comunidades zapatistas hemos venido a escuchar y a aprender la historia que hay en cada habitación, en cada casa, en cada barrio, en cada comunidad, en cada lengua, en cada modo y en cada ni modos.

  Porque, después de tantos años, hemos aprendido que en cada disidencia, en cada rebeldía, en cada resistencia, hay un grito por la vida.

  Y, según nosotros los pueblos zapatistas, de eso se trata todo: de la vida.

  Y, cuando un día cualquiera, alguien les pregunte “¿a que vinieron los zapatistas?”, juntos podremos responder, sin pena para ustedes y sin vergüenza para nosotras, “vinieron a aprender”.

  500 años después, las comunidades zapatistas vinieron a escucharnos.

Desde Madrid, en la geografía que llaman España,
y en estos suelos y bajo estos cielos renombrados como
SLUMIL K´AJXEMK´OP, o “tierra insumisa”.

A nombre de las comunidades zapatistas.

El Escuadrón Marítimo Zapatista, llamado “Escuadrón 421”.
Planeta Tierra. 13 de agosto, apenas 500 años después.

 


Música: Rage Against The Machine – «Wake Up»

sábado, 31 de julio de 2021

Primeros resultados de la Consulta Popular. Subcomandante Insurgente Galeano


 Comisión Sexta Zapatista.

México.

31 de Julio del 2021.

A las víctimas y familiares de víctimas en México:
A las organizaciones, grupos, colectivos e individuos que apoyan a las víctimas:

  Aquí le presentamos los primeros resultados de la Consulta Popular que nos han llegado:

1.- Hasta las 1300 horas del 31 de julio del 2021, los doces caracoles zapatistas y sus respectivas Juntas de Buen Gobierno, han recibido las actas de 756 poblados, comunidades, parajes y rancherías, de hablantes de las lenguas de raíz maya zoque, tojolabal, mame, tzeltal, tzotzil, cho´ol.  Son de zapatistas, CNI y partidistas que se manifestaron en asambleas comunitarias y que son “extemporáneas”, es decir, no existen legalmente.

2.- Las 756 comunidades de originarios se pronunciaron por el “” como respuesta a la pregunta de si están o no de acuerdo en que se haga lo necesario para apoyar a que se cumplan los derechos, de las víctimas y sus familiares, de verdad y justicia.

3.- Lo que hemos notado hasta ahora es que el INE no cumplió en muchas partes con traducir la pregunta a las lenguas de raíz maya.  Tampoco explicó de qué se trataba y, en varios lugares, sólo dejó botadas las casillas, sin explicar a los pobladores para qué son.

4.- Los pueblos zapatistas hicieron el trabajo de explicar la importancia de la participación en la Consulta y lo que se preguntaba.  Lo hicieron igual con partidistas y con CNI.  Y lo hicieron en su lengua materna.

  Para nuestra sorpresa, algunas comunidades donde son partidistas y no hay ningún zapatista, hicieron y están haciendo sus asambleas, y mandaron y están mandando sus resultados a los Juntas de Buen Gobierno.

  También los partidistas les han dicho a las Juntas de Buen Gobierno que gracias por la explicación y que van a ir mañana a casilla.  Y que luego nos van a pasar la cuenta de cuántos participaron con su credencial.

  La carencia de progenitores del Estado mexicano y sus instituciones, está siendo subsanada por los extemporáneos, quienes se dieron en traducir en sus lenguas originarias y en explicar la importancia de la consulta y lo que se pregunta.

  No sólo nadie del INE se presentó a explicar.  Tampoco nadie del oficialismo -que se supone es el interesado en la Consulta porque así lo indicó su capataz-, se dignó en siquiera tratar de ir a alguna comunidad.

  Lo único que han hecho los funcionarios del oficialismo es amenazar a la gente de que, si no va a “votar” en la Consulta, se les va a “cortar” el apoyo de los programas gubernamentales.  Así les mandaron decir: si no quieren perder el apoyo de paga, vayan y pongan que “sí”.

  Además, el oficialismo está mintiendo porque les dice que sólo vayan y pongan que sí, porque eso es para enjuiciar a los ex presidentes.

  En lugar de explicarle a la gente, recurren a las amenazas y a mentirles.

  Hubiera bastado un mínimo de amor propio, de respeto y de trabajo político.

  Y luego se preguntan por qué pasa lo que pasa.

5.- Aunque no existen para el Estado mexicano, las miles de familias indígenas que son “extemporáneas” abrazan así a las miles de familias de víctimas de las decisiones de los distintos niveles de gobierno en estos años.

6.-  Aunque legalmente no existimos para el Estado Mexicano, les pedimos a ustedes –víctimas, familiares y organizaciones que les apoyan-, que acepten este abrazo de quienes llevan siglos –incluyendo los tiempos actuales-, siendo víctimas de “las decisiones de los actores políticos” de todos los gobiernos de todo el espectro político.

  Cuando tengamos los resultados cabales, les haremos llegar a quienes luchan por verdad y justicia para las víctimas y sus familias.

  Con esta acción que les informamos ahora, los pueblos zapatistas inician, este 31 de Julio del 2021, su participación en la Campaña Nacional Por la Verdad y la Justicia.

Es todo.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Galeano.
Comisión Sexta Zapatista para la Campaña Nacional Por la Verdad y la Justicia.
México, julio del 2021.

 

domingo, 25 de julio de 2021

Por qué Sí a la Consulta y Sí a la pregunta. Subcomandante Insurgente Galeano


 Por qué Sí a la Consulta y Sí a la pregunta.

Julio del 2021.

RESUMEN: Se llama a participar en la Consulta pensando en las víctimas.  Ir a la casilla.  Se sugiere que, si le cae mal el Supremo o desconfía, y con razón, de que su participación sea usada para legitimar a los de allá arriba –o sea un ensayo para una consulta posterior sobre la extensión del mandato del ejecutivo-, o que es un desperdicio (uno más) de paga, o que lo que quiere el Supremo es negociar con sus ex´s para que le bajen una raya a su mala vibra, o es pura y simple demagogia, entonces no vaya a una casilla.  En lugar de eso se le propone que escriba una carta, individual o colectiva, y que la haga llegar a una organización de víctimas, diciéndoles que respeta su dolor y que les apoya en sus demandas de verdad y justicia.  O una columna periodística, un tuit, un comentario en su blog, en su noticiero, en su facebook, en instagram, en donde sea.  O una pintura, una canción, un mural, un poema, un discurso, una sonata, una pirouette, una figura, una obra de teatro, un arte.  O un artículo de análisis, un coloquio, una cátedra, una conferencia, un semillero.  O lo que se le ocurra.  Es más, para que quede clara su inconformidad, hágalo de forma extemporánea, o sea uno o varios días después del 1 de agosto y siga en lo que resta del año y los años subsiguientes.  Se le insiste en que se organice porque, acaso sin saberlo, usted forma parte de las futuras y probables víctimas de “las decisiones políticas tomadas en años presentes y venideros por los actores políticos” del Estado Mexicano.  Es eso o resignarse a que, cuando usted sea la víctima, el “actor político” responsable de evitar que eso le ocurriera, de investigar, perseguir y castigar a él o los culpables, declare que usted “se lo buscó”, que condena el hecho y, claro, que se investigará “hasta las últimas consecuencias y caiga quien caiga” –mientras su nombre de usted y su historia personal, pasan a ser un número en una estadística-.

-*-

Primero.- Los pueblos zapatistas participarán, de forma extemporánea, en la llamada “Consulta Popular”, siguiendo los usos y costumbres de los originarios, con asambleas comunitarias.  El resultado se le hará llegar a las organizaciones de víctimas de la violencia, de búsqueda de desaparecidos y de presos de conciencia.  Quienes tienen credencial del INE (de hecho sólo un@s poc@s) asistirán a una casilla.  Llamamos ESPECIALMENTE a los pueblos originarios hermanos, organizados en el Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno a que, siguiendo sus tiempos y modos, participen también, sin perder de vista a las víctimas, y teniendo presentes a todos los hermanos asesinados y comunidades que han sido víctimas de las decisiones de los de arriba de antes y de ahora, así como la larga historia de despojos, de engaños, de burlas y desprecios, de destrucción de territorios y desaparición de lenguas y culturas originarias.

Segundo: La pregunta a consultar no trata de los ex presidentes, o no sólo.  Sino de todos los actores políticos: ejecutivos federales y sus gabinetes legales y ampliados; gobiernos estatales y municipales; diputados locales y federales; senadores; jueces y todo el aparato de justicia; organismos descentralizados; organismos autónomos (como el IFE antes y después el INE); ejército, fuerza aérea y marina; policías federales, estatales y municipales.

  Tampoco trata de juzgar ni condenar a nadie.  Trata de los derechos de las víctimas, de su derecho a la justicia y a la verdad.

  Su derecho a saber por qué se decidieron tales acciones u omisiones, con cuáles leyes se les dio sustento legal.  Y quiénes fueron o son los responsables o irresponsables, desde el más alto, hasta el más bajo nivel.  Eso sería la verdad y su consecuencia sería la justicia.

  No están a consulta ni la una ni la otra.  Se consulta si estamos de acuerdo en apoyar a las víctimas que reclaman saber qué pasó, por qué, y quién; y demandan justicia.

  Cuando se pone como período temporal “los años pasados”, se deduce que incluye hasta el 31 de diciembre del 2020.  Y si los meses de enero a julio del 2021 son “pasados”, pues también.

  Si de esas exigencias de Verdad y Justicia se sigue algo más que no sea simulación, depende de las víctimas, sus familiares y de quienes les apoyan.

Tercero.- Los riesgos.  Sí, es más que probable que, tanto el oficialismo como la “oposición” en México, usen la participación en la consulta y el resultado.  Sea como una forma de legitimar su política gubernamental, sea como un argumento para esconder sus culpas y evadir la justicia.  Tanto el número de participantes “contemporáneos”, como las respuestas, pueden ser secuestrados por uno y otro lado.  Pero eso durará apenas un tiempo.

  Lo que a nosotros nos importa es que las víctimas se sientan acompañadas y animadas en su doloroso caminar.  Pero su paso, su ritmo, su velocidad, su compañía y su destino, corresponde a ellas y sólo a ellas decidirlo.

  Sí, está también el riesgo de que el oficialismo use esa consulta popular para avalar las “consultas” falsas con las que ha cubierto el carácter depredador de sus megaproyectos en los territorios de los originarios.  Bueno, esas “consultas” no lo fueron.  Fueron acarreos desvergonzados y con ridículos resultados.  Se chantajeó y se pagó por el acuerdo y, aun así, fracasaron en lo que a participación se refiere.  No fueron previas, ni informadas, ni libres, ni de acuerdo a los modos y tiempos de los pueblos originarios.  Pero, en el caso de que algún día se hicieran consultas a los pueblos originarios, se informaran bien los pros y los contras, fueran ANTES de que se implementaran los megaproyectos, participaran TODOS los afectados, etc., y ganara la propuesta de destrucción de la naturaleza y el aniquilamiento de los pueblos originarios como tales, pues la conclusión sería que faltó trabajo de explicación y convencimiento, y habría que seguir insistiendo.  ¿Y mientras tanto?  Resistencia y Rebeldía.

  Claro, esta consulta también puede ser una mascarada… si no la volvemos inoportuna, impropia, inconveniente, “extemporánea”.  Es decir, si no la convertimos en algo más.  Aunque habría que, primero, sustraerse de lo que dicen y disputan allá arriba; y luego seguir con encuentros, foros, festivales, apoyos para las víctimas.  Una campaña nacional por la verdad y la justicia.  En suma “acompañamiento”, no “dirección”.

  Cuarto.- ¿No sería bueno que las Madres Buscadoras de Desaparecidos en Sonora, las Rastreadoras de El Fuerte, Sinaloa, las madres de los Yaquis secuestrados, los desplazados de Pantelhó, las familias de desaparecidos en Guerrero, Guanajuato, Veracruz, Baja California Sur, Querétaro, Jalisco, Coahuila, Morelos y casi cualquier estado de la República Mexicana, así como los familiares de los migrantes inmolados en México, los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa, se encontraran con…

… los familiares de las víctimas de la guerra sucia, con las familias de los infantes con cáncer y sin medicinas, con las mujeres agredidas en Atenco, con los movimientos feministas que luchan contra los feminicidios y la violencia contra las mujeres, con l@s defensor@s de la comunidad LGBTTTIQ+, con las familias de la Guardería ABC, con los familiares de los muertos en la línea 12 del metro de la Ciudad de México,…

  … con los familiares de Samir Flores Soberanes y con quienes se organizan para resistir a la Termoeléctrica en Morelos, con las comunidades que resisten al despojo y la destrucción que significan el mal llamado “Tren Maya”, el Corredor Transístmico, el aeropuerto de Santa Lucía, la minería abierta y cerrada, con las organizaciones por presos y desaparecidos políticos, con las Abejas de Acteal, con los sobrevivientes de El Charco, con los cercanos a Tomás Rojo y a Simón Pedro, y con tantos dolores organizados y no?

  Piense usted en esa persona que se encuentra sola, buscando a su ser querido sin más fuerzas que las del vientre y del corazón, y, además, debe soportar las burlas y los desprecios de otras, otros que le dicen “se lo merecía”, “andaba en malos pasos”, “te quejas porque eres parte de la mafia del poder”, “es tu culpa porque no le educaste bien”.

  Y que ni siquiera le dejan responder: “mi hija fue por un mandado a la esquina y ya no regresó”, o “fue a una fiesta”, o “mi niña tenía menos de 10 años”, o “mi marido venía del trabajo y lo mataron dos veces: una con balas, la otra con las mentiras de que era delincuente”, o “en lugar de recibir una foto de mi hija, hijo, graduándose, me entregaron el resultado de una prueba de ADN y un pedazo de hueso envuelto en una tira de la ropa que llevaba ese día, esa tarde, esa noche que, desde entonces, no cesa”.

  O ni eso: el no lugar, ni viva ni muerta: desaparecida.

  ¿No sabrá así que no está sola?  ¿No será que así descubre que no sólo no es la única en el dolor, también que hay otras que buscan verdad y justicia?

 ¿No descubrirá, así, lo mismo que nosotros los pueblos zapatistas?  A saber: que los dolores no se suman, sino que se multiplican cuando se encuentran.

  El peligro no será si el oficialismo o la oposición usan esos encuentros en su beneficio.  Sino que no se respete ese dolor ya organizado y se pretenda dirigirlo a otro lado que no sea alcanzar la verdad y la justicia que todo ser humano, independientemente de su raza, color, cultura, credo, género, orientación o preferencia sexual, filiación o ideología política, clase social, merece y necesita.

  Porque no basta conformarse con lamentar un nuevo asesinato, una nueva desaparición, una nueva fosa común con huesos y jirones de ropa.  No basta con denuncias públicas que son sofocadas por el escándalo de moda.  No basta con una estadística, un número, un olvido.

  Esa mujer merece saber la verdad.  Qué pasó con su cría y por qué.  Y merece, no sólo que se le acompañe en esa búsqueda de verdad.  También en la exigencia de que los responsables de esos crímenes reciban su castigo.

  Esta geografía llamada “México” merece conocer la verdad de lo que pasó y pasa.  Y merece justicia.  Sean «chairos o fifís, neoliberales o neoconservadores, pro4T o anti4T, o la dicotomía que se les ocurra.

  Pero no obstante: si usted decide que no, que no sirve para nada bueno participar en esta otra consulta, pues tal vez significa que usted está haciendo algo más y mejor.

Quinto.- La clase media y la Consulta.  Como originario que soy de la clase media, sé que nos catalogan y encasillan según los intereses de arriba.  Tanto nos clasifican como clase media que parecemos llaves españolas: hay quince dieciseisavos, un cuarto, tres octavos, diecinueve treintaidosavos, cuarto para las seis-dios-mío-qué-tarde-es, media clase media-media –lo que ya es el colmo-, y así.  “¿Ya viste a ésa que se cree muy de trece dieciseisavos y ni a tres octavos llega, la pobre?… y ése otro, que de la noche a la mañana subió casi cincuenta sesentaidosavos, de seguro anda de narco… o, peor, de político”.

  O como nos clasifican los ortodoxos: pequeño burgueses.  Y aquí entra un sistema parecido: nano burgués, micro burgués, mini burgués, burgués cuasi-pequeño, pequeño burgués propiamente dicho, burgués en proceso de desarrollo, y burgués entre azul y medias noches… sí, el hot dog sin mayonesa, por favor.  Yo, por ejemplo, ni a eso llego: apenas soy un “pequebú”.  Pero, como diría el finado: “todo depende de la marca y modelo del celular con el que te tomas la selfie”.

  También se nos achacan los fracasos y desviaciones de las diversas opciones políticas del espectro ideológico, y ninguno de sus logros.

  Entiendo y, no pocas veces, comparto la irritación e indignación por los dimes y diretes que salen de la letrina de allá arriba, por los insultos mal disimulados, y por los ataques de personas que, siendo de la clase media, ahora se autodenominan “vanguardia” del pueblo e “iluminados” que guían y conducen el rebaño.  Y que, como tales, desprecian el conocimiento, la inteligencia, la creatividad, el ingenio… y el sentido del humor.  Además de pretender que las ciencias y las artes militen en su opción política… o no son ciencias ni artes.  De hecho, mi primera reacción fue resumir nuestra posición así: “Del gobierno que hace rifas que no son rifas y trenes mayas que no son mayas, ahora: la consulta que no es consulta. ¡Mejor organízate!”.

  Pero también acecha la oposición idiota y cínica.  Las repentinas “tomas de conciencia” de los ex gobernantes criminales que, despreciando la memoria, ahora son paladines de la defensa de los derechos humanos, de las comunidades originarias, del medio ambiente, y que critican las políticas económicas gubernamentales después de que se hartaron de robar y despojar.  La supuesta “oposición”, incapaz de presumir ningún logro, apuesta todo a los errores y disparates del oficialismo –que no son pocos-.  Y, claro, apuestan al olvido, a la memoria sepultada por el griterío en las redes sociales, las columnas de opinión y el manejo perverso de la información.  Porque las mal llamadas “fake news” no son sólo noticias falsas, son la manipulación de una información.  La alquimia que las convierte, no en creíbles, sino en digeribles.  Y, sobre todo, en la munición para los “heroicos” combates en las redes sociales y los medios de comunicación.

  Y puede ser que, por desesperación, se elija uno u otro bando.

  Pero, si usted logra sustraerse de esa maldición, aunque sea por un momento, dirija su mirada a las víctimas.

  Si usted no es una de las víctimas, una más, y no ha formado una policía comunitaria, bueno, pues las probabilidades le están acosando y bien haría en prepararse.

  Si no lo hace por empatía y sensibilidad humana, al menos hágalo por aquello de “hoy por ti, mañana por mí”.

  Las estadísticas de criminalidad pueden servir, cierto, para criticar una política de gobierno; pero son sobre todo una advertencia: “sigues tú”.

  Organícese.  En esta geografía llamada México bien podría nacer una organización de futuras y probables víctimas de “las decisiones políticas tomadas por los actores políticos”.

Sexto.- Participe en la llamada Consulta Popular.  Si no quiere que su sentir sea usado por unos u otros, no vaya a la casilla.  Grite, raye, pinte, cante, baile, haga gestos, guarde silencio, camine, corra, quédese quieto.  Usted decida qué y hágaselo saber a las víctimas.  Y hágalo después del 1 de agosto… todo el año y los años que siguen.

  O póngase de acuerdo con otros, otras, otroas, y analicen, discutan, debatan.  Si quieren, escriban, en una especie de acta o carta común, su decisión unánime o dividida, y mándenle a alguna organización de familiares de víctimas (dudo que no tengan una en su geografía).  Recuerde que el INE no hace conteo de sentimientos, solidaridades, hermandades, demandas de verdad y justicia.

  Y no importa su edad, ni si es extemporánea o contemporáneo, si está arriba, abajo o en medio, si es «chairo» o «fifí», si le gustan las cumbias o el rock, si ve anime o rancheras, si es hetero o “ultimadamente a ti qué te importa lo que sea o no sea”.

  No lo haga porque apoya al gobierno o porque se le opone.  Hágalo aunque sólo sea para decirle a esa mujer que llora la ausencia de su pareja, su cría, su hermana, su madre, su pariente, su conocida, su amiga, su compañera, su amor, que su tenaz búsqueda de verdad y justicia, su empeño, su dolor, su pesadilla, no le pasan desapercibidos a usted.

  Hágalo porque tal vez, debajo de clasificaciones, banderas, escudos y consignas, usted es un ser humano.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

SupGaleano.
Sans Papiers.
Ni contemporáneo ni extemporáneo.

 

Itinerario de La Extemporánea